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domingo, 30 de noviembre de 2008

Boletín No. 34: Misión Imposible (I)



Los síntomas (pobreza, atrofia social, inestabilidad política, desorden institucional, corrupción, crecimiento demográfico desbordado, ignorancia, prejuicios, inseguridad, destrucción de recursos naturales, contaminación ambiental, improductividad, infelicidad, desesperanza y otros) definen con certeza la condición que nos está destruyendo: Tercermundismo.

La causa es el Darwinismo social y el grupo de caudillos surgidos como consecuencia de este proceso. Estos caudillos tienen como propósito de primer orden, tomar control de todas las instituciones civiles, militares y religiosas supuestamente encargadas de dirigir y coordinar las actividades de desarrollo y bienestar de los habitantes de la Nación. Pero como su objetivo primordial es utilizar dichas instituciones para aprovecharse lo más que puedan de los recursos que ellas manejan, estos habitantes no recibirán los beneficios que de otra manera pudieran haber recibido.

El caudillo se fija metas a corto plazo (para usufructo inmediato) las cuales se suceden unas a otras hasta done las circunstancias lo permitan (otros caudillos más poderosos pudieran tomar su lugar). Para el caudillo de turno, el único futuro y bienestar que cuenta es el suyo propio (y el de sus asociados) por lo que los intereses de la compañía, o del negocio, o de la institución o de la Nación misma, pasan a ocupar un distante segundo plano.

En el caso de una Nación, esta gradualmente deja de existir para irse transformando en una unidad geográfica de límites más o menos definidos, mínima y deficiente organización institucional y una creciente masa de empobrecidos e infelices habitantes atrapados dentro de sus linderos. Mientras haya algo de materia prima que vender, el conglomerado sobrevive pero bajo condiciones cada vez más adversas y precarias.

Sin embargo, generalmente siempre llega un momento en el que las luchas entre caudillos por controlar el poder, se intensifican de tal manera que llegan a dominar por completo la escena territorial (Darfur, Angola, Etiopía, Eritrea, Congo, Chad, Ruanda, Zimbabwe, etc., países todos, escogidos de otro continente). En ese punto solo una enérgica intervención foránea es capaz de desacelerar el torbellino de desafueros y matanzas.

Como se pudo ver en la figura 2 del boletín anterior, las universidades son esa clase de instituciones, impedidas de cumplir con su elevada función para beneficio del país, porque han sido ilegalmente abordadas por el caudillaje de los partidos políticos en funciones. Por lo tanto han perdido su capacidad para producir los dividendos intelectuales que de ellas se esperaría, aun a pesar de los cuantiosos recursos que reciben del estado.

Tres factores introducidos por los caudillos de esta falsa academia, han desarticulado la capacidad fundamental de las universidades como generadoras de conocimientos y de soluciones a los graves problemas del país:

Primero, la pérdida de su autonomía
Segundo, la falta de profesores e investigadores universitarios
Tercero, la masificación y democratización (política de puertas abiertas) de la enseñanza
(Figura 1) (haga click en la figura para ampliar).


Durante mi campaña del 2004, para rector de la UC, analicé estos tres factores (en boletines impresos que personalmente llevé a cada oficina de los docentes de la institución) y propuse soluciones específicas, indicando, con la necesaria taxonomía, los objetivos a lograr. Tenía la esperanza de que aun cuando no resultara electo para el cargo de rector, un número apreciable de colegas se manifestarían a mi favor, en consideración a la gravísima situación por la que atravesamos. Ciertamente no resulté escogido para el cargo, pero peor aún, apenas una fracción del 1% de los votos se manifestó de acuerdo con mis propuestas.

A pesar de todo, el camino es claro y factible (como mostraré enseguida). Pero en mi opinión y basado en lo anterior, enfrentamos una misión imposible.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Boletìn No. 25: La Universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM)



La universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM) es un conglomerado político de intereses netamente materiales cuya finalidad es retener a toda costa el poder institucional, para de esa manera garantizarle a la vieja cúpula de caudillos partidistas, los privilegios y disfrutes económicos propios de los altos cargos ejecutivos del ente, pero también de numerosos otros cargos y privilegios menores adjudicados a unos cuantos cientos de sus más fervorosos adeptos. Para dar cumplimiento a esto, la uTM astutamente usurpó la personería jurídica de lo que la ley reconoce (en el papel) como la Universidad de Carabobo, obteniendo así la investidura de “entidad académica de educación superior”.
(haga click en la figura)

Bajo esta falsa cubierta y pretensión y a objeto de dar cumplimiento a su finalidad la uTM reclama y obtiene un gigantesco presupuesto proveniente, en su casi totalidad, de los fondos de la nación.

Operacionalmente lo más importante de la uTM es que no tiene objetivos, solo tareas políticas. Estas tareas están encaminadas a una sola y perentoria finalidad: Sin reparar en cuanto a los medios a utilizar o gastos a incurrir, la cúpula utemecista deberá controlar y mantener el poder dentro de la uTM (principio fundamental del Darwinismo social aplicado a una situación específica).

Sin embargo, en virtud de su alegato de ser “una institución de educación superior”, la uTM también tiene que urdir un frontispicio justificativo de tan incómodo apelativo. Las tareas relacionadas con esta última finalidad encuentran su expresión en el árido e indimensionable territorio que ellos llaman la “academia utemecista”, la cual no es otra cosa que el conjunto de disparatadas e inconexas actividades de bajo perfil de complejidad desplegadas por el gran cinturón periférico académico-administrativo del ente.

Este cinturón, convenientemente dispuesto alrededor de la cúpula ejecutiva, posee muy poca masa inercial, es decir, su impacto en la solución de los problemas del entorno social es imperceptible. En gran medida esto es consecuencia de la mencionada definición operacional de la uTM.

Pero lo que de verdad pone a levitar a la academia utemecista es el hecho de que la organización de sus acciones es regida por el gran principio maldonadista de la descentralización de facto. Esta consiste en dejar que las facultades e institutos hagan o no hagan o digan que hacen sin hacer, según como les parezca, y de la misma manera dentro de las facultades con relación a sus escuelas y dentro de estas con relación a sus departamentos y más periféricamente aun, con las asignaturas y todavía más allá de estas últimas, las tareas didácticas entregadas al personal, siendo que allí es donde se alcanza el elemento orbitante más lejano, descentralizado y final del sistema: la venerada, útil e insustituible clase teórica (analizada en la siguiente entrega).

sábado, 1 de noviembre de 2008

Boletìn No. 24: Premisas y Definiciones del Blog

Mutismo Intelectual Latinoamericano
Latinoamérica ha sido un continente silencioso en lo científico y humanístico. En los últimos 516 años desde Cristóbal Colón, Latinoamérica no ha hecho ninguna contribución significativa en lo científico, tecnológico o cultural. Si partimos de la aceptada premisa de que en la especie humana no hay razas superiores a otras y, por lo tanto, todos estos grupos o conglomerados tienen el mismo potencial de desarrollo, supervivencia y éxito social (Boletines No. 12), entonces resulta que la causa de la incapacidad de nuestros profesionales y técnicos tiene que deberse a una falla masiva del sistema educativo. Especialmente en las universidades, (como la universidad Tercermundista de los Maldonado) todas las cuales disfuncionan de acuerdo a la ortodoxia operativa conocida como maldonadismo (Boletines No. 9).

Universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM)
(Ver más adelante, Boletín No. 25)

Maldonadismo
El maldonadismo es una estrategia puntofijista practicada por una cofradía de politiqueros entogados, cuya herramienta fundamental es la universidad Tercermundista de los Maldonado y cuyo propósito supremo es retener, controlar y disponer, para el beneficio de los miembros de la cofradía, el enorme presupuesto legalmente asignado a la difunta Universidad de Carabobo. Esta estrategia no fue creada por los Maldonado sino que es consecuencia del proceso conocido como Darwinismo social, el cual proceso tiene un origen antiquísimo (Boletines No. 10).

Darwinismo Social
El Darwinismo social es un proceso degenerativo y destructor que funciona de acuerdo al principio de que el fin justifica los medios. En esta modalidad de acción, nada puede detener la prosecución del fin perseguido (ni las leyes, ni los principios éticos, morales o religiosos, ni la salud de la patria, ni la amistad ni los vínculos familiares por cercanos que estos sean, nada). El fin perseguido es siempre la conquista, retención y uso del poder y de los bienes materiales asociados, para beneficio de un pequeño grupo de individuos, uno de los cuales (el más inescrupuloso) es el “caudillo” (Boletines No. 11). Toda comunidad, estado o continente donde el Darwinismo social siente sus reales, cae en ese estado de desorden, letargia intelectual y decadencia social que es la marca de fábrica del tercermundismo (Latinoamérica, África) (Boletines No. 12).

[Bajo esta premisa, la universidad Tercermundista de los Maldonado es el paradigma del darwinismo social dentro de la academia tercermundista y Ricardo Maldonado, dos veces su máximo dirigente, el poster boy del caudillismo de dicha academia]

miércoles, 29 de octubre de 2008

Boletìn No. 22: Resumen del Blog "Universidad Tercermundista" (I)

La universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM), ese inútil y bochornoso conglomerado de individuos, galpones, corotos y edificios que se hace pasar por la Universidad de Carabobo, de nuevo se prepara, bajo la vigilancia y control de los viejos partidos políticos (principalmente Acción Democrática y Copei) para la cuadrienal pantomima de reelegirse asimisma (Boletín No. 1). También de nuevo presento mi candidatura uninominal al cargo de rector de la UC pero con carácter virtual por cuanto en vista de que no estoy en ánimo ni tengo el valor para transitar en campaña (como hice en el 2004) por los peligrosísimos predios de la uTM, desistí de llevar a cabo las formalidades requeridas por el Consejo Electoral. Sin embargo, la plétora de ideas que he acumulado en los últimos cuatro años (desde mi jubilación) pugna por salir y difundirse. El medio que he escogido para satisfacer esa necesidad es este blog (Boletín No. 2). También he decidido que a la hora del momento electoral y conteo subsecuente,

TODOS LOS VOTOS EN BLANCO QUE APAREZCAN SERÁN CONSIDERADOS Y COMPUTADOS POR MÌ COMO VOTOS A FAVOR DE MI CANDIDATURA AL CARGO DE RECTOR DE LA UC.

Es inevitable que en estas entregas se hagan críticas a las distintas labores del personal de la uTM, pero hago énfasis en que las mismas también apuntan a mi persona, por cuanto estoy claro en que el descomunal fracaso del ente, es el resultado de nuestra inferior y deficiente labor como docentes, como investigadores, como lideres y administradores y como estudiantes. Debe haber sus excepciones, pero son tan puntuales y aisladas que es como si no existieran (Boletín No. 3).

Por supuesto que la universidad Tercermundista de los Maldonado, usurpadora de la personería jurídica de la Universidad de Carabobo, categóricamente ha demostrado ser incapaz de cumplir con lo que le requiere la Ley de Universidades: en realidad este ente no produce, no crea, no inventa, no innova, no motiva ni contribuye a resolver ninguno de los terribles problemas nacionales. Mas bien empeora la situación nacional al graduar anualmente miles de profesionales y técnicos carentes de la necesaria capacidad y preparación. Para cubrir este espectacular fracaso y justificar su gigantesco presupuesto, la uTM mantiene un costoso aparataje publicitario donde falsamente asegura tener una alta productividad científica y tecnológica y ser una significativa influencia cultural y de servicios a las comunidades perimetrales y a toda la región central (Boletín No. 4).

En apoyo a la naturaleza politiquera de la institución y de la influencia de los partidos puntofijistas e izquierdistas en cuanto a nombramientos, ascensos, candidatos a direcciones, decanatos, rectorados y mucho más, existe una interesante referencia publicada mensualmente en el boletín de los jubilados bajo el título de “Mis Conversaciones con Pedrito”. Su autor es el Profesor José Botello Wilson, hombre que por su estrecha vinculación con la política partidista de la uTM y por las significativas prebendas y beneficios que mediante esta conexión ha obtenido, es un elemento estratégicamente situado para conocer y opinar sobre este tema. Aun cuando para nadie ha sido un secreto que existe una pesada ingerencia de los partidos en los asuntos administrativos (elecciones, nombramientos, doctorados honoris causa, manejo de presupuesto) y académicos (dictado de clase, nombramientos) del ente, estos escritos son de todas maneras interesantes, útiles y corroboratorios (Boletines No. 5 y 6).

La insolvencia académica de las instituciones de educación superior que año tras año gradúa a miles de profesionales y técnicos también insolventes en su preparación y conocimientos, impacta profundamente la vida de la nación: nos condena a vivir como pasivos eslabones intermediarios y revendedores de productos foráneos, porque la señalada y evidente discapacitaciòn teórico-práctica de nuestros profesionales y técnicos, impide el desarrollo de complejos industriales con la tecnología necesaria para transformar nuestra materia prima y convertirnos en exportadores de productos más complejos y elaborados. Por lo tanto nos vemos obligados a exportar toda nuestra materia prima para después importarla como productos con valor agregado. Este desastroso modelo económico es común a todos los países tercermundistas. A pesar de que el gran mantra de la vieja y desfasada izquierda es culpar de nuestros males tercermundistas al imperialismo, a la globalización, a Cristóbal Colón, a los españoles, a los conquistadores, etc., las verdaderas causas del desastre son internas, propias de nosotros. (Boletines No. 7, 8 y 9).

Por eso mismo también Latinoamérica ha sido un continente silencioso en lo científico y humanístico: En los últimos 516 años desde Cristóbal Colón, Latinoamérica no ha hecho ninguna contribución significativa en lo científico, tecnológico o cultural. Si partimos de la aceptada premisa de que en la especie humana no hay razas superiores a otras, y por lo tanto, todos estos grupos o conglomerados humanos tienen el mismo potencial de desarrollo, supervivencia y éxito social (Boletines No. 12), entonces resulta evidente que la incapacidad de nuestros profesionales y técnicos tiene que encontrarse en el sistema educativo. Específicamente en las universidades, (como la universidad Tercermundista de los Maldonado) todas las cuales disfuncionan de acuerdo a la ortodoxia operativa conocida como maldonadismo (Boletìn No. 9).

Otra consecuencia de la insolvencia académica de las instituciones de educación superior es la ausencia de líderes académicos y políticos. El vacío lo llenan los caudillos. Los caudillos académicos de Carabobo y Aragua son politiqueros entogados cuyo propósito supremo es el de retener, controlar y manejar, para beneficio de los miembros de su cofradía, el enorme presupuesto supuestamente asignado a la ahora difunta Universidad de Carabobo. La herramienta utilizada es la universidad Tercermundista de los Maldonado, la cual como ente usurpador de la personería de la UC, se acredita todos los beneficios teóricamente provistos para la UC. Esta estrategia es conocida como maldonadismo la cual (estrategia) simplemente es la expresión local del proceso conocido como Darwinismo social. El Darwinismo social es el gran mecanismo productor del tercermundismo nacional y latinoamericano. Su premisa central es la de que el fin justifica los medios, siendo el fin o finalidad en este caso, el monopolio del poder y los recursos en manos del caudillo.

Es muy importante señalar que en los países donde la cultura ciudadana se inclina por el respeto a la ley, el Darwinismo social y el caudillismo son en gran medida neutralizados. Por el contrario, en nuestros países, carentes de esa cultura ciudadana que predispone al apego a la ley, el Darwinismo social y el caudillismo toman control del país y sus instituciones.

El anterior señalamiento es crítico pues permite comprender la profunda lógica del pensamiento político de Bolívar y de San Martín. En particular, el Proyecto Bolivariano de gobierno propuesto por El Libertador al Congreso de Angostura, casi doscientos años atrás, pareciera ser en este momento, más relevante que nunca. (Boletines No. 10, 11 y 12)

jueves, 23 de octubre de 2008

Boletin No.20: La Era de los Caudillos y el Tercermundismo (IV)

En México, entre las clases pudientes, políticos conscientes, clero y militares patriotas, el pesimismo era grande y no era para menos. En treinta años de vida independiente el pueblo no había tenido paz, ni desarrollo económico, ni concordia social ni estabilidad política y para colmo, de la noche a la mañana, el país había perdido la mitad de su territorio. Lo que sigue es como para morirse de la risa si no fuera por el hecho de que es parte verdadera de nuestra trágica y triste historia.

Suben a la presidencia de México dos militares, José Joaquín Herrera, que gobierna por un año (1848-49) y Mariano Arista, también por un año (1851-52). Arista fue obligado a renunciar porque los conservadores (hacendados, clérigos, comerciantes) sacan a la luz El Plan Hospicio y proclaman que ha llegado el momento de salvar a la patria y lo bueno del plan es que tienen al hombre capaz de lograr este milagro: Por absurdo que parezca, se trata del mismísimo General Antonio López de Santa Anna, hombre que como vimos, era experimentado en perder guerras y que además había sido el responsable de la pérdida de cuantiosas extensiones del territorio patrio.

Santa Anna sale del destierro (1853) y regresa a mandar de nuevo, cosa que hará despóticamente durante los siguientes años, pero no sin antes decretar que la dictadura tendrá duración indefinida, que asume derecho exclusivo para elegir sucesor y que deberá ser investido con el manto púrpura de la Monarquía de México, en virtud del cual fuero exige y recibirá, el título de Su Alteza Serenísima.

Sin embargo Santa Anna se encontró con que como consecuencia de tantos disturbios y revoluciones, las arcas del tesoro estaban vacías. Si el caudillo iba a gobernar como se debe, necesitaba dinero. ¿Para los millones de pobres y necesitados? ¿Para el pelotón de huérfanos y viudas de las mentadas revoluciones? No, Santa Anna necesitaba dinero para expandir y rearmar su ejército y para esto ya tenía un plan basado en las exitosas transacciones hechas en el pasado bajo su misma supervisión: Venderle a los Estados Unidos otro pedazo de tierra patria. Es así como en 1853 les vende a los norteamericanos todo el territorio mexicano ubicado al sur del río Gila (sur de Arizona y New Mexico), cerca de 100,000 Km2, por la suma de diez millones de dollares (the Gadsen Purchase).

Desafortunadamente (para Santa Anna) las fuerzas liberales del país a tal grado se habían ya obstinado de la opresión dictatorial, desaciertos, arbitrariedades y corrupción del gobierno que decidieron salir del problema aplicándole la gran panacea latinoamericana, cual es la revolución.

La rebelión se inició en el estado Guerrero pero pronto se extendió a otros departamentos. Las tropas salieron a sofocar el levantamiento, con tan buena suerte para los sublevados que el propio Santa Anna había insistido en ponerse al frente del ejército. Una vez más el caudillo fue derrotado y el 18 de Agosto de 1855 Su Alteza Serenísima tomó las de Villadiego desterrándose para Colombia.

Pero los problemas de México no iban a terminar porque faltaba por experimentar un segundo imperio, una segunda guerra de independencia, el Porfiriato, otra revolución, la era del terror con Huerta, sin olvidar la leyenda de los bandoleros “heroicos” Pancho Villa y Emiliano Zapata. Ambos caudillos, crueles, analfabetas, ambiciosos y violentos en extremo, tienen más que suficientemente ganada la indudable distinción de que se les considere íconos excelsos del Darwinismo social.

Antes de continuar es importante señalar que el Darwinismo social y los caudillos como su producto más representativo, son un fenómeno común a los países del tercer mundo y que los casos presentados no hacen señalamiento de unos con exclusión a otros. Ninguno de nuestros países latinoamericanos se salva del diseño el cual, como se dijo en las primeras entregas, explica el mutismo científico, humanístico y deportivo de la parte iberoamericana del continente, así como su desorganización social y política y la infelicidad, falta de prosperidad y desesperanza del grueso de su población.

Boletin No.18: La Era de los Caudillos y el Tercermundismo (II)

Los caudillos son la célula fundamental, el elemento más depurado y precioso del Darwinismo Social. Los caudillos de la era independentista y de nuestros tiempos, no estaban ni están allí para redimir a los oprimidos ni para rescatar a los pobres. Su único propósito era (es) hacerse del poder y de cualquier recurso disponible para su beneficio y provecho personal. Los gauchos, la indiada, los negros, los criollos y mestizos, los charros, los zambos, y pardos, en fin, los pobres y desposeídos del continente eran tomados en cuenta solo para ser usados como carne de cañón y para formar harapientos y mal nutridos grupos de combate que más que ejércitos eran jaurías humanas hambrientas lanzadas al pillaje y destrucción de cualquier comarca por donde se movilizaban. En esos tiempos esa era la situación, desde el Río Grande hasta la Tierra del Fuego.

Hemos analizado algunos aspectos de lo que ocurría en América del Sur. En el Norte, la independencia de México también transcurrió bajo el control de un enorme contingente de caudillos. Sin embargo México es el país que más caro ha pagado como consecuencia directa de las acciones de estos.

De todo el enorme grupo de actores de la independencia mexicana, solo tres personajes tuvieron algún tipo de agenda de reivindicación social para las masas indígenas. Uno de ellos fue el cura Miguel Hidalgo nacido en Guanajuato (1753), el que se alzó en Dolores donde el 16 de septiembre de 1810 declaró la independencia de México (que entonces era parte principalísima del Virreinato de Nueva España). Además decretó la entrega de tierras cultivables a los indios y la abolición de la esclavitud. Desafortunadamente no pudo impedir que sus empobrecidas y salvajes tropas saquearan todo cuanto encontraban a su paso. Aun así lograron llegar y sitiar la misma capital del virreinato. Inexplicablemente Hidalgo dio marcha atrás y habiendo sido traicionado por uno de sus compañeros (Ignacio Elizondo) fue capturado y fusilado (1811).

José María Morelos, sacerdote como Hidalgo y compañero de este, continuó la lucha de manera brillante. Comprendió la necesidad de sustituir las chusmas indisciplinadas de Hidalgo, por ejércitos poco numerosos pero ordenados y sobre todo, convenientemente armados. Su ejército no pasó de 6000 hombres pero con él, realizó las campañas más notables del movimiento emancipador. En el Acta de la Independencia (1813) quedaron plasmadas sus ideas: Separación de España y de cualquier otro gobierno o monarquía, soberanía popular, separación de poderes, igualdad ante la ley, respeto a la propiedad, abolición de la tortura, abolición de castas y de la esclavitud. Con ello Morelos se reveló como genio militar y reformador político y social.

Morelos fue derrotado por las tropas españolas en Tehuacán y fusilado por orden de Agustín de Iturbide, en ese entonces jefe realista a las órdenes del virrey de la Nueva España. La muerte de Morelos inicia la etapa de decadencia del movimiento insurgente.

El otro personaje fue Benito Juárez, abogado ilustre y hombre íntegro e impecablemente honesto (cualidad excepcional y rara en los medios políticos y económicos en general) creador de leyes para la igualdad jurídica de los indios, el derecho a la tierra, la libertad de cultos y la separación del estado de la entonce poderosa Iglesia Católica. Fue presidente de México y líder de la llamada segunda independencia (esta vez de Francia). Fue reelecto presidente por segunda vez y hubiera sido derrocado y fusilado (como era la costumbre) por el General Porfirio Díaz si no hubiera sido que tuvo la suerte de morir de un infarto cardíaco antes de la llegada del caudillo. Porfirio Díaz se había alzado al grito de “no reelección” que asumió como lema, pero naturalmente al conquistar el poder, se olvidó del principio reeligiéndose siete veces. Su estadía en el poder se extendió a lo largo de 35 años (el Porfiriato, 1876-1911).

domingo, 31 de agosto de 2008

Boletìn No. 12: Darwinismo Social y Tercermundismo en Latinoamèrica (II)

“Al victorioso no se le pregunta si ha dicho la verdad o no. Cuando estemos en esta guerra, no es la verdad lo que importará sino la victoria, porque el más fuerte siempre tiene la razòn.” Adolfo Hitler, conclusión de su arenga a los jefes militares alemanes, el 22 de Agosto de 1936, antes de la invasión de Polonia. Kershaw, Ian, Hitler, Nemesis, Norton (2001) p. 209

Es indudable que el surgimiento del Darwinismo social se ve fuertemente favorecido por la innata conducta de todos los seres humanos (y en realidad de todos los animales del reino, desde la ameba hasta nuestro más cercano pariente, el chimpancé) de anhelar y buscar la gratificaciòn pronta y con mínimo esfuerzo de nuestras nececesidades y apetitos.

Pero entre los seres humanos viviendo dentro de una sociedad civilizada, esta energía debe ser y es regulada y canalizada mediante el establecimiento de procedimientos, reglamentos y leyes que protegen los derechos de todos, mientras determina límites a muchos de estos primitivos impulsos internos, cuya libre o desbordada manifestación afectaría seriamente el orden social y la igualdad de derechos. Esto implica también la necesidad de imponer sanciones a los que sobrepasan los extremos de la legalidad establecida, incluyendo la separación permanente del resto de la sociedad y aun, en algunos países, la pérdida de la vida del transgresor.

El ciudadano educado se apega a dicho sistema (si tiene la suerte de vivir en uno de estos) pues comprende que del orden y bienestar común depende también la buena marcha de sus propios asuntos.

La combinación de ciudadanos con buena educación regidos por un sistema legal justo y eficiente es lo que caracteriza a los países del primer mundo.

Por el contrario, la combinación de ciudadanos pobremente educados desenvolviendose dentro de un sistema legal ineficiente y corrupto, es el medio social que caracteriza a nuestros países tercermundistas.

Bajo estas últimas condiciones, todo tipo de eventos degenerativos y autodestructivos son posibles y ocurren constantemente, desde la simple descortesía cotidiana entre ciudadanos, pasando por la inseguridad general, la corrupción e ineficiencia en el funcionamiento de los entes privados y públicos y la insalubridad, hasta incluir la obvia consecuencia de todo lo anterior cual es la drástica reducción en la expectativa de vida. El quehacer del ciudadano común se hace cada vez más miserable y difícil.

Circunstancias históricas determinan cual de los dos caminos ha de transitar una nación o conglomerado humano.

Este destino, sea primermundismo o tercermundismo, no tiene nada que ver (no se correlaciona) con ninguna característica biológica de los grupos en cuestión, sea esta de tipo motor (fuerza física, velocidad) o neuronal (intelecto). Esto se debe a que, en la especie humana, no hay razas superiores a otras y, por lo tanto, todos estos grupos o conglomerados tienen el mismo potencial de desarrollo, supervivencia y éxito social. Pero también todos llevan consigo el germen de su decadencia y autodestrucción.

El siguiente paso es analizar las circunstancias históricas mencionadas y su papel determinista en cuanto al bienestar de las poblaciones.

domingo, 24 de agosto de 2008

Boletin No. 11: Darwinismo social y Tercermundismo en Latinoamerica (I)

Situación: Usted tiene ya una hora esperando de pie para pagar el teléfono o realizar alguna transacción bancaria en la infame oficina que la gerencia llama “Atención al Público”. De pronto se aparece un sujeto bién papeado y sin mediar preámbulo se ubica delante de todos. Algunos protestan pero es inútil. Otra situación: Usted tiene ya una hora metido en un tráfico que apenas se mueve. De pronto un sujeto manejando un autobùs de transporte pùblico que viene de muy atrás subido en el hombrillo, decide que ha llegado el momento de reintegrarse a la vìa y lo hace metiendose por delante de su vehículo y obligandolo a frenar de emergencia.

Estas dos situaciones son ejemplos sencillos y hasta cotidianos del Darwinismo social en acción. Es puesto en práctica por individuos que, con el fin de lograr sus objetivos de la manera más rápida y menos trabajosa, buscan imponerse violentamente a expensas de los demàs, ignorando las leyes vigentes, el bien común, las buenas costumbres y los modales civilizados.

Las manifestaciones pudieran ser ocasionales y aisladas (como los dos casos anteriores que pueden ocurrir en cualquier país independientemente de lo avanzado de su desarrollo social y económico) o afectar profundamente a una o varias naciones (Nazismo en Alemania) y hasta caracterizar la situaciòn de medio continente (tercermundismo latinoamericano).

A pesar del nombre, los mecanismos del Darwinismo social son completamente diferentes a los del Darwinismo evolutivo. El Darwinismo social más que Darwiniano es Lamarckiano en el sentido de que son las condiciones ambientales las que introducen los cambios en la conducta de los individuos. Por otra parte, aun cuando estos mismos caracteres de conducta frecuentemente aparecen en los descendientes, el mecanismo no es hereditario sino que responde a la circunstancia de progenie surgida dentro del mismo habitat empobrecido (en lo económico, en lo cultural y en lo moral) de los progenitores, con la circunstancia de que estos se ven reforzados por la influencia de dichos progenitores. Como la conducta desarrollada tiene características socialmente indeseables, el proceso es involutivo, lo cual constituye el otro elemento importante que diferencia a este proceso del descrito por Darwin (el cual es estríctamente evolutivo).

Las condiciones que inducen la apariciòn del Darwinismo social son aquellas en donde el medio es rudimentario (subdesarrollo) o empobrecido por eventos catastròficos (Alemania inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial o latinoamérica al final de las guerras de la independencia). El caso de Alemania y la aparición del Nazismo como modelo indiscutible de Darwinismo social en acción ha sido ampliamente estudiado. Nos compete ahora analizar el surgimiento de este proceso en latinoamérica y su relación con la transformación de la región, de subdesarrollada que era (o en vías de desarrollo), a la región profundamente tercermundista que es ahora.

jueves, 14 de agosto de 2008

Boletin No. 10: Maldonadismo (definiciòn)

En este punto se hace necesario definir el concepto de “maldonadismo”, aun cuando más adelante será importante abundar un poco más en cuanto a sus características, efectos y resultados. El término fue definido por mí durante la campaña anterior (año 2004) cuando participé como candidato (por mi cuenta) a rector de la Universidad de Carabobo.

Definición:
El maldonadismo es una estrategia puntofijista practicada por una cofradía de politiqueros entogados, cuya herramienta fundamental es la universidad Tercermundista de los Maldonado y cuyo propósito supremo es retener, controlar y manejar, para beneficio de los miembros de la cofradía, el enorme presupuesto inicialmente asignado a la ahora difunta Universidad de Carabobo.

Esta estrategia no fue originada ni diseñada por los Maldonado. Esta (estrategia) es consecuencia natural del proceso conocido como Darwinismo Social el cual proceso ha tomado posesión y moldeado, en mayor o menor grado, el quehacer institucional de los países latinoamericanos, todos los cuales exhiben, también en mayor o menor grado, la consecuencia penúltima de la puesta en marcha de este degenerativo fenómeno social: El tercermundismo.

La consecuencia es penúltima porque el tercermundismo es, parafraseando a Milton, “un abismo en el fondo del cual siempre se abre otro abismo más profundo todavía”.

En base a esta definiciòn comprendemos que se puede ser maldonadista aun cuando no se tengan muchas simpatìas por la conocida pareja (Ricardo y María Luisa) o aun cuando ni siquiera la persona los conozca o haya oído de ellos (ver también el Boletín No. 4 al respecto del orígen del nombre “universidad Tercermundista de los Maldonado”).

En relaciòn al Darwinismo Social, ir a http://en.wikipedia.org/wiki/Social_Darwinism#Criticisms_and_controversies