Mientras tanto Juvenal Marcano y otros reportaban en la prensa como los profesores (que trabajarían en las escuelas de medicina y bioanálisis del nuevo Núcleo La Morita) eran contratados “a diestra y siniestra” mientras las solicitudes eran “aprobadas todos los viernes por el consejo con tan solo la lectura de sus nombres”, sin poner atención a sus características y credenciales. Esto fue justificado alegando la urgencia de la situación por cuanto estos “profesores” tenían que empezar a “dictar clases la semana entrante”.
En cuanto al asunto de la falta de experiencia de estos contratados, las autoridades declararon en su defensa, que la gran mayoría de los profesores de la facultad en Valencia eran “autodidactas y que por lo tanto no veían la razón por la que los de Maracay (Morita) no pudieran proceder de la misma manera”.
También debe tomarse en cuenta −dijeron− que los autodidactas de Valencia habían “dictado varios cursillos de capacitación y transmitido sus vivencias a algunos de los docentes de Maracay, con lo cual estos ya no iban tan desasistidos a enfrentar sus responsabilidades de docencia universitaria”.
Un punto clave de esta historia es ilustrar el proceso general de reclutamiento de docentes que la universidad Tercermundista de los Maldonado ha venido utilizando, desde sus inicios hasta el presente (2008). Fundamentalmente este proceso no ha sufrido cambios significativos (simbólicamente puede hacerse una evaluación de temas entregados priori al candidato para que llegue preparado uno de los cuales debe exponer posteriormente, como clase teórica, frente a un jurado examinador. De antemano se sabe quienes van a ser aprobados y quienes no). Inclusive en la actualidad, como consecuencia de la llegada casi simultánea de la jubilación de la “Generación de los Autodidactas del 76” hay un nuevo apremio y urgencia en contratar personal para reemplazar a los que se han retirado.
Como de costumbre estos nuevos docentes, recién graduados todos, pasan a asumir la totalidad de las responsabilidades que normalmente deben desarrollar los docentes supuestamente más experimentados de la institución. Además del dictado de clases algunos de ellos también cargan con la jefatura de cualquier asignatura donde esto fuere necesario.
Por lo tanto la tradicional noción de que la docencia a nivel universitario es una de las tareas más complejas e importantes dentro de cualquier sociedad civilizada, no existe dentro del pragmático contexto de realidades de la primitiva universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM)
Porque se preguntarán, ¿Dónde está la dificultad de dictar unas cuantas clases a la semana?
La única diferencia que existe en cuanto a la estrategia de reclutamiento docente utilizada en el pasado para dar inicio a las escuelas de medicina y bioanálisis de La Morita y la estrategia actual de reclutamiento, consiste en que ahora estamos, tanto en Valencia como en Maracay, recurriendo para ocupar estas plazas a los graduandos mismos de la uTM (nuestros desmejorados clonos) para de esta manera cerrar este ciclo y empezar uno nuevo, en exactamente el mismo lugar en que arrancamos hace más de 30 años.
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sábado, 15 de noviembre de 2008
jueves, 13 de noviembre de 2008
Boletìn No. 28: La Creaciòn de la Extensiòn Morita (Medicina, Bioanàlisis). Primera Parte
Este boletín lo escribí el 27 de junio de 2004, como candidato a rector de la UC, cuando aun creía en la existencia de algún remanente de dicha universidad, quizás enterrada, pero con signos vitales registrables, bajo los escombros de la masiva y descompuesta universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM).
Con toda humildad fue y es de nuevo dedicado a JUVENAL MARCANO, grande liga, cuarto bate, bolígrafo de oro y perenne MVP de nuestro periodismo.
(NECESITADO CON URGENCIA, FAVOR REPORTARSE)
La siguiente historia relacionada con el inicio de la escuela de medicina del Núcleo Aragua, es sorprendente porque confirma que la universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM) es muy antigua y que su finalidad, estilo de penetración, dominio y tareas, han sido tan efectivas que en todo ese tiempo no han requerido modificación alguna.
ESCUELA DE MEDICINA Y DE BIOANÁLISIS DE LA MORITA
En 1976 Juvenal Marcano, reportero de El Carabobeño, escribió: “En la Morita las autoridades universitarias han creado el más espectacular foco de marginalidad estudiantil, allí inventaron la aplicación de la anticiencia y de la antidocencia y del arte de hacer las cosas mal, tarde o nunca. El verdadero imperio del empirismo, la ignorancia y la improvisación”.
Ese fue el año (1976) de la gran crisis académica de la Morita. Por mandato del Consejo Nacional de Universidades (CNU, dominado por caudillos adecos en ese momento) el Prof. Jacobo Divo (ficha de Copei) para entonces Vicerrector Académico de la UC, fue el encargado, junto con su hermano Eduardo Divo (tambièn copeyano), de dirigir y supervisar el desarrollo de esa extensión universitaria, la cual el 16 de septiembre de 1974 se había inaugurado con la llegada de 400 jóvenes enviados allí, para de esa manera resolver el problema de la falta de cupo de la saturada y supermasificada escuela de medicina en Valencia.
Sin embargo había un problema, el cual era que aun cuando estas dos escuelas de la Morita (medicina y bioanálisis) existían… era solo como nebulosos residentes en la mente de estos primitivos funcionarios. No había plan alguno, ni detallado ni general, en relación a su creación ni tampoco era una idea que se hubiera venido madurando y desarrollando en el curso de años previos. Se trataba de improvisar dos escuelas profesionales… es decir, sobre la marcha (posteriormente el par de tercios Maldonado y Ferreira (copei y copei) iban a usar como lema de ingreso de los nuevos alumnos de Ciencias Económicas y Sociales: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar” Más apropiado, imposible).
Como era de esperar, las cosas marcharon mal, muy mal… La razón era, claro está, que ni Jacobo Divo (que venía de ser Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud -FCS- y antes, Director de la Escuela de Medicina en Valencia) ni su hermano Eduardo (en ese momento Decano de la FCS) tenían la más mínima idea de lo que es una escuela de medicina, ni mucho menos, por supuesto, lo que había que hacer para crear una. Su modelo y única experiencia era la desastrosa escuela de medicina de Valencia.
La notoria falta de planificación, ausencia de liderazgo académico e incierto futuro de la extensión Morita hizo que los alumnos, después de dos años de falsas promesas, engaños y frustraciones, en protesta y buscando algún tipo de solución, tomaran el Núcleo Aragua (escogido para ser sede de las mentadas escuelas) secuestrando a sus autoridades y después, al no ser recibidos por el Prof. Alejandro Zahlout, Vicerrector Administrativo de la UC (y miembro del partido Acción Democrática−AD−) también procedieron a tomar la galponada que pasa por sede del Rectorado de la Universidad de Carabobo en Valencia.
A todas estas y mientras la toma se desenvolvía, el fogueado Rector Pablo Bolaños (también miembro activo de AD) ya había logrado salir volando a la calle (“Pajarito” Bolaños) por una compuerta secreta, abierta para estos fines, en el galpón noroeste donde tenía su oficina. Menos afortunados fueron los dos vicerrectores los cuales, según refirieron después los estudiantes a la prensa, fueron encontrados escondidos en un cuarto de baño. Ambos fueron sacados del improvisado escondite y después, bajo fuerte presión y a condición de que lo soltaran, el Prof. Jacobo Divo firmó un escrito que los estudiantes redactaron allí mismo y en donde accedía a cumplir con todas las peticiones estudiantiles especificadas en el documento.
Ese incidente del cuarto de baño (vehementemente negado por ambos vicerrectores) fue causa de profunda humillación para el Vicerrector Divo. Esto y el haber accedido a firmar “bajo amenaza” el documento contentivo de las disparatadas demandas de los alumnos, en su mente de alguna manera ridiculizaron y destrozaron en mil pedacitos la imagen de hombre rudo y macho que este caudillo gustaba proyectar a la comunidad ucista.
Inclusive, antes de aceptar entrevistas de prensa, este vicerrector se aseguraba de que los reporteros se comprometieran a no seguir indagando sobre “el bochornoso asunto”.
El lastimado ego de estos caudillos de nuestra academia, clamaba ahora por ejemplar venganza. Esta se produjo con la expedita expulsión de dos docentes de anatomía (los Profesores Chacón y Cuero) y de una docena de líderes estudiantiles. No es posible cuantificar el daño producido por la pérdida de estos dos profesores, no solo por su alta competencia académica, sino porque en el país no había entonces ni hay actualmente, personal capacitado disponible en esa especialidad.
Los Profesores Chacón y Cuero plantearon su caso ante la Asociación de Profesores de la Universidad de Carabobo (APUC). Claramente la Asociación (Edmee Betancourt y Ricardo Maldonado) tenía que haber salido a la defensa de estos docentes. Si la APUC, como correspondía, se hubiese plantado firmemente y dicho no a la medida, ni Bolaños, ni los Divo hubieran podido hacer nada al respecto. Eso hubiera sido lo correcto, primero porque el ‘delito’ de los Profesores Chacón y Cuero fue el de denunciar una vez más las horríficas condiciones de trabajo bajo las cuales se les exigía desempeñarse (de las cuales yo fui testigo, ver más adelante) y segundo porque ninguno de ellos tuvo nada que ver con la toma del rectorado (actividad que por otra parte Ricardo practicaba con toda impunidad, durante sus años de “postgrado” como caudillo estudiantil. Ver Mis Conversaciones con Pedrito, El Boletìn, Mayo 2006, Vol. 3, No. 25).
Pero Edmee y Ricardo tenían otros intereses que cuidar y promover. Pactar con quien sea, el mismo mandinga si necesario, fue uno de los cursos de ese “postgrado” donde Ricardo, caudillo natural, podía haber dictado cátedra si se lo hubiesen pedido. Por consiguiente, fuera de unas tibias declaraciones de prensa hechas por la APUC para cubrir las apariencias, nada se interpuso a Jacobo Divo en su propósito de expulsar de la uTM a los Profesores Chacón y Cuero.
Con toda humildad fue y es de nuevo dedicado a JUVENAL MARCANO, grande liga, cuarto bate, bolígrafo de oro y perenne MVP de nuestro periodismo.
(NECESITADO CON URGENCIA, FAVOR REPORTARSE)
La siguiente historia relacionada con el inicio de la escuela de medicina del Núcleo Aragua, es sorprendente porque confirma que la universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM) es muy antigua y que su finalidad, estilo de penetración, dominio y tareas, han sido tan efectivas que en todo ese tiempo no han requerido modificación alguna.
ESCUELA DE MEDICINA Y DE BIOANÁLISIS DE LA MORITA
En 1976 Juvenal Marcano, reportero de El Carabobeño, escribió: “En la Morita las autoridades universitarias han creado el más espectacular foco de marginalidad estudiantil, allí inventaron la aplicación de la anticiencia y de la antidocencia y del arte de hacer las cosas mal, tarde o nunca. El verdadero imperio del empirismo, la ignorancia y la improvisación”.
Ese fue el año (1976) de la gran crisis académica de la Morita. Por mandato del Consejo Nacional de Universidades (CNU, dominado por caudillos adecos en ese momento) el Prof. Jacobo Divo (ficha de Copei) para entonces Vicerrector Académico de la UC, fue el encargado, junto con su hermano Eduardo Divo (tambièn copeyano), de dirigir y supervisar el desarrollo de esa extensión universitaria, la cual el 16 de septiembre de 1974 se había inaugurado con la llegada de 400 jóvenes enviados allí, para de esa manera resolver el problema de la falta de cupo de la saturada y supermasificada escuela de medicina en Valencia.
Sin embargo había un problema, el cual era que aun cuando estas dos escuelas de la Morita (medicina y bioanálisis) existían… era solo como nebulosos residentes en la mente de estos primitivos funcionarios. No había plan alguno, ni detallado ni general, en relación a su creación ni tampoco era una idea que se hubiera venido madurando y desarrollando en el curso de años previos. Se trataba de improvisar dos escuelas profesionales… es decir, sobre la marcha (posteriormente el par de tercios Maldonado y Ferreira (copei y copei) iban a usar como lema de ingreso de los nuevos alumnos de Ciencias Económicas y Sociales: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar” Más apropiado, imposible).
Como era de esperar, las cosas marcharon mal, muy mal… La razón era, claro está, que ni Jacobo Divo (que venía de ser Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud -FCS- y antes, Director de la Escuela de Medicina en Valencia) ni su hermano Eduardo (en ese momento Decano de la FCS) tenían la más mínima idea de lo que es una escuela de medicina, ni mucho menos, por supuesto, lo que había que hacer para crear una. Su modelo y única experiencia era la desastrosa escuela de medicina de Valencia.
La notoria falta de planificación, ausencia de liderazgo académico e incierto futuro de la extensión Morita hizo que los alumnos, después de dos años de falsas promesas, engaños y frustraciones, en protesta y buscando algún tipo de solución, tomaran el Núcleo Aragua (escogido para ser sede de las mentadas escuelas) secuestrando a sus autoridades y después, al no ser recibidos por el Prof. Alejandro Zahlout, Vicerrector Administrativo de la UC (y miembro del partido Acción Democrática−AD−) también procedieron a tomar la galponada que pasa por sede del Rectorado de la Universidad de Carabobo en Valencia.
A todas estas y mientras la toma se desenvolvía, el fogueado Rector Pablo Bolaños (también miembro activo de AD) ya había logrado salir volando a la calle (“Pajarito” Bolaños) por una compuerta secreta, abierta para estos fines, en el galpón noroeste donde tenía su oficina. Menos afortunados fueron los dos vicerrectores los cuales, según refirieron después los estudiantes a la prensa, fueron encontrados escondidos en un cuarto de baño. Ambos fueron sacados del improvisado escondite y después, bajo fuerte presión y a condición de que lo soltaran, el Prof. Jacobo Divo firmó un escrito que los estudiantes redactaron allí mismo y en donde accedía a cumplir con todas las peticiones estudiantiles especificadas en el documento.
Ese incidente del cuarto de baño (vehementemente negado por ambos vicerrectores) fue causa de profunda humillación para el Vicerrector Divo. Esto y el haber accedido a firmar “bajo amenaza” el documento contentivo de las disparatadas demandas de los alumnos, en su mente de alguna manera ridiculizaron y destrozaron en mil pedacitos la imagen de hombre rudo y macho que este caudillo gustaba proyectar a la comunidad ucista.
Inclusive, antes de aceptar entrevistas de prensa, este vicerrector se aseguraba de que los reporteros se comprometieran a no seguir indagando sobre “el bochornoso asunto”.
El lastimado ego de estos caudillos de nuestra academia, clamaba ahora por ejemplar venganza. Esta se produjo con la expedita expulsión de dos docentes de anatomía (los Profesores Chacón y Cuero) y de una docena de líderes estudiantiles. No es posible cuantificar el daño producido por la pérdida de estos dos profesores, no solo por su alta competencia académica, sino porque en el país no había entonces ni hay actualmente, personal capacitado disponible en esa especialidad.
Los Profesores Chacón y Cuero plantearon su caso ante la Asociación de Profesores de la Universidad de Carabobo (APUC). Claramente la Asociación (Edmee Betancourt y Ricardo Maldonado) tenía que haber salido a la defensa de estos docentes. Si la APUC, como correspondía, se hubiese plantado firmemente y dicho no a la medida, ni Bolaños, ni los Divo hubieran podido hacer nada al respecto. Eso hubiera sido lo correcto, primero porque el ‘delito’ de los Profesores Chacón y Cuero fue el de denunciar una vez más las horríficas condiciones de trabajo bajo las cuales se les exigía desempeñarse (de las cuales yo fui testigo, ver más adelante) y segundo porque ninguno de ellos tuvo nada que ver con la toma del rectorado (actividad que por otra parte Ricardo practicaba con toda impunidad, durante sus años de “postgrado” como caudillo estudiantil. Ver Mis Conversaciones con Pedrito, El Boletìn, Mayo 2006, Vol. 3, No. 25).
Pero Edmee y Ricardo tenían otros intereses que cuidar y promover. Pactar con quien sea, el mismo mandinga si necesario, fue uno de los cursos de ese “postgrado” donde Ricardo, caudillo natural, podía haber dictado cátedra si se lo hubiesen pedido. Por consiguiente, fuera de unas tibias declaraciones de prensa hechas por la APUC para cubrir las apariencias, nada se interpuso a Jacobo Divo en su propósito de expulsar de la uTM a los Profesores Chacón y Cuero.
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