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jueves, 13 de noviembre de 2008

Boletìn No. 28: La Creaciòn de la Extensiòn Morita (Medicina, Bioanàlisis). Primera Parte

Este boletín lo escribí el 27 de junio de 2004, como candidato a rector de la UC, cuando aun creía en la existencia de algún remanente de dicha universidad, quizás enterrada, pero con signos vitales registrables, bajo los escombros de la masiva y descompuesta universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM).

Con toda humildad fue y es de nuevo dedicado a JUVENAL MARCANO, grande liga, cuarto bate, bolígrafo de oro y perenne MVP de nuestro periodismo.
(NECESITADO CON URGENCIA, FAVOR REPORTARSE)

La siguiente historia relacionada con el inicio de la escuela de medicina del Núcleo Aragua, es sorprendente porque confirma que la universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM) es muy antigua y que su finalidad, estilo de penetración, dominio y tareas, han sido tan efectivas que en todo ese tiempo no han requerido modificación alguna.

ESCUELA DE MEDICINA Y DE BIOANÁLISIS DE LA MORITA
En 1976 Juvenal Marcano, reportero de El Carabobeño, escribió: “En la Morita las autoridades universitarias han creado el más espectacular foco de marginalidad estudiantil, allí inventaron la aplicación de la anticiencia y de la antidocencia y del arte de hacer las cosas mal, tarde o nunca. El verdadero imperio del empirismo, la ignorancia y la improvisación”.

Ese fue el año (1976) de la gran crisis académica de la Morita. Por mandato del Consejo Nacional de Universidades (CNU, dominado por caudillos adecos en ese momento) el Prof. Jacobo Divo (ficha de Copei) para entonces Vicerrector Académico de la UC, fue el encargado, junto con su hermano Eduardo Divo (tambièn copeyano), de dirigir y supervisar el desarrollo de esa extensión universitaria, la cual el 16 de septiembre de 1974 se había inaugurado con la llegada de 400 jóvenes enviados allí, para de esa manera resolver el problema de la falta de cupo de la saturada y supermasificada escuela de medicina en Valencia.

Sin embargo había un problema, el cual era que aun cuando estas dos escuelas de la Morita (medicina y bioanálisis) existían… era solo como nebulosos residentes en la mente de estos primitivos funcionarios. No había plan alguno, ni detallado ni general, en relación a su creación ni tampoco era una idea que se hubiera venido madurando y desarrollando en el curso de años previos. Se trataba de improvisar dos escuelas profesionales… es decir, sobre la marcha (posteriormente el par de tercios Maldonado y Ferreira (copei y copei) iban a usar como lema de ingreso de los nuevos alumnos de Ciencias Económicas y Sociales: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar” Más apropiado, imposible).

Como era de esperar, las cosas marcharon mal, muy mal… La razón era, claro está, que ni Jacobo Divo (que venía de ser Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud -FCS- y antes, Director de la Escuela de Medicina en Valencia) ni su hermano Eduardo (en ese momento Decano de la FCS) tenían la más mínima idea de lo que es una escuela de medicina, ni mucho menos, por supuesto, lo que había que hacer para crear una. Su modelo y única experiencia era la desastrosa escuela de medicina de Valencia.

La notoria falta de planificación, ausencia de liderazgo académico e incierto futuro de la extensión Morita hizo que los alumnos, después de dos años de falsas promesas, engaños y frustraciones, en protesta y buscando algún tipo de solución, tomaran el Núcleo Aragua (escogido para ser sede de las mentadas escuelas) secuestrando a sus autoridades y después, al no ser recibidos por el Prof. Alejandro Zahlout, Vicerrector Administrativo de la UC (y miembro del partido Acción Democrática−AD−) también procedieron a tomar la galponada que pasa por sede del Rectorado de la Universidad de Carabobo en Valencia.

A todas estas y mientras la toma se desenvolvía, el fogueado Rector Pablo Bolaños (también miembro activo de AD) ya había logrado salir volando a la calle (“Pajarito” Bolaños) por una compuerta secreta, abierta para estos fines, en el galpón noroeste donde tenía su oficina. Menos afortunados fueron los dos vicerrectores los cuales, según refirieron después los estudiantes a la prensa, fueron encontrados escondidos en un cuarto de baño. Ambos fueron sacados del improvisado escondite y después, bajo fuerte presión y a condición de que lo soltaran, el Prof. Jacobo Divo firmó un escrito que los estudiantes redactaron allí mismo y en donde accedía a cumplir con todas las peticiones estudiantiles especificadas en el documento.

Ese incidente del cuarto de baño (vehementemente negado por ambos vicerrectores) fue causa de profunda humillación para el Vicerrector Divo. Esto y el haber accedido a firmar “bajo amenaza” el documento contentivo de las disparatadas demandas de los alumnos, en su mente de alguna manera ridiculizaron y destrozaron en mil pedacitos la imagen de hombre rudo y macho que este caudillo gustaba proyectar a la comunidad ucista.

Inclusive, antes de aceptar entrevistas de prensa, este vicerrector se aseguraba de que los reporteros se comprometieran a no seguir indagando sobre “el bochornoso asunto”.

El lastimado ego de estos caudillos de nuestra academia, clamaba ahora por ejemplar venganza. Esta se produjo con la expedita expulsión de dos docentes de anatomía (los Profesores Chacón y Cuero) y de una docena de líderes estudiantiles. No es posible cuantificar el daño producido por la pérdida de estos dos profesores, no solo por su alta competencia académica, sino porque en el país no había entonces ni hay actualmente, personal capacitado disponible en esa especialidad.

Los Profesores Chacón y Cuero plantearon su caso ante la Asociación de Profesores de la Universidad de Carabobo (APUC). Claramente la Asociación (Edmee Betancourt y Ricardo Maldonado) tenía que haber salido a la defensa de estos docentes. Si la APUC, como correspondía, se hubiese plantado firmemente y dicho no a la medida, ni Bolaños, ni los Divo hubieran podido hacer nada al respecto. Eso hubiera sido lo correcto, primero porque el ‘delito’ de los Profesores Chacón y Cuero fue el de denunciar una vez más las horríficas condiciones de trabajo bajo las cuales se les exigía desempeñarse (de las cuales yo fui testigo, ver más adelante) y segundo porque ninguno de ellos tuvo nada que ver con la toma del rectorado (actividad que por otra parte Ricardo practicaba con toda impunidad, durante sus años de “postgrado” como caudillo estudiantil. Ver Mis Conversaciones con Pedrito, El Boletìn, Mayo 2006, Vol. 3, No. 25).

Pero Edmee y Ricardo tenían otros intereses que cuidar y promover. Pactar con quien sea, el mismo mandinga si necesario, fue uno de los cursos de ese “postgrado” donde Ricardo, caudillo natural, podía haber dictado cátedra si se lo hubiesen pedido. Por consiguiente, fuera de unas tibias declaraciones de prensa hechas por la APUC para cubrir las apariencias, nada se interpuso a Jacobo Divo en su propósito de expulsar de la uTM a los Profesores Chacón y Cuero.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Boletìn No. 24: Premisas y Definiciones del Blog

Mutismo Intelectual Latinoamericano
Latinoamérica ha sido un continente silencioso en lo científico y humanístico. En los últimos 516 años desde Cristóbal Colón, Latinoamérica no ha hecho ninguna contribución significativa en lo científico, tecnológico o cultural. Si partimos de la aceptada premisa de que en la especie humana no hay razas superiores a otras y, por lo tanto, todos estos grupos o conglomerados tienen el mismo potencial de desarrollo, supervivencia y éxito social (Boletines No. 12), entonces resulta que la causa de la incapacidad de nuestros profesionales y técnicos tiene que deberse a una falla masiva del sistema educativo. Especialmente en las universidades, (como la universidad Tercermundista de los Maldonado) todas las cuales disfuncionan de acuerdo a la ortodoxia operativa conocida como maldonadismo (Boletines No. 9).

Universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM)
(Ver más adelante, Boletín No. 25)

Maldonadismo
El maldonadismo es una estrategia puntofijista practicada por una cofradía de politiqueros entogados, cuya herramienta fundamental es la universidad Tercermundista de los Maldonado y cuyo propósito supremo es retener, controlar y disponer, para el beneficio de los miembros de la cofradía, el enorme presupuesto legalmente asignado a la difunta Universidad de Carabobo. Esta estrategia no fue creada por los Maldonado sino que es consecuencia del proceso conocido como Darwinismo social, el cual proceso tiene un origen antiquísimo (Boletines No. 10).

Darwinismo Social
El Darwinismo social es un proceso degenerativo y destructor que funciona de acuerdo al principio de que el fin justifica los medios. En esta modalidad de acción, nada puede detener la prosecución del fin perseguido (ni las leyes, ni los principios éticos, morales o religiosos, ni la salud de la patria, ni la amistad ni los vínculos familiares por cercanos que estos sean, nada). El fin perseguido es siempre la conquista, retención y uso del poder y de los bienes materiales asociados, para beneficio de un pequeño grupo de individuos, uno de los cuales (el más inescrupuloso) es el “caudillo” (Boletines No. 11). Toda comunidad, estado o continente donde el Darwinismo social siente sus reales, cae en ese estado de desorden, letargia intelectual y decadencia social que es la marca de fábrica del tercermundismo (Latinoamérica, África) (Boletines No. 12).

[Bajo esta premisa, la universidad Tercermundista de los Maldonado es el paradigma del darwinismo social dentro de la academia tercermundista y Ricardo Maldonado, dos veces su máximo dirigente, el poster boy del caudillismo de dicha academia]

BoletînNo. 23: Resumen del Blog "Universidad Tercermundista" (II)

Sabemos que Venezuela es, a pesar de su descomunal riqueza natural (petróleo), un país tercermundista y lo es debido a la 'infuncionalidad' de los organismos fundamentales del estado, de su sistema jurídico, económico y administrativo y de las graves deficiencias del sistema educativo (especialmente la llamada educación superior). No existe otra explicación posible: esta masiva infuncionalidad es la causa única de la pobreza económica y cultural, del sufrimiento e insatisfacción general y de la situación de enajenación y agitación social crónica que caracteriza al país actual. En realidad toda Latinoamérica sufre el pesado yugo del tercermundismo bajo la corrupta e incompetente tutela de sus caudillos.

Porque mediante el mecanismo del darwinismo social, alimañas de toda catadura, calibre, nivel de inescrupulosidad, inmoralidad e incapacidad administrativa (los caudillos) surgen abrumadoramente para tomar los puestos claves de una nación. De esta manera, el empuje hacia niveles cada vez más bajos dentro del abismo tercermundista es inevitable.

Más grave aún: En ningún momento de nuestra historia hemos experimentado una época o período político, por breve que este haya sido, del cual pudiéramos decir, recordar, o haber conocido de su existencia mediante la lectura de viejos documentos, que el país haya sido próspero o pasablemente próspero o que la ciudadanía se haya sentido satisfecha, aun cuando solo fuese medianamente. Pasado, presente y, muy probablemente también, futuro.

Esta condición tercermundista tiene antecedentes históricos: Por razones de simplificación diré que se inicia en la época de la colonia, se consolida durante las guerras de la independencia y surge incontenible tras la derrota de España. Está estrechamente ligada a los tres siglos de coloniaje español, caracterizados por el trato brutal y la despiadada explotación e inhumanidad para con los nativos del continente, situación que habría de marcar uno de los episodios más crueles y vergonzosos en la historia de la humanidad:

En menos de 90 años (desde 1519 a 1605) la población indígena del virreinato de Nueva España, pasó de 25 millones de individuos a tan solo un millón. Veinticuatro millones de seres humanos fueron borrados de la faz de la tierra, víctimas de epidemias traídas de Europa pero también consecuencia del régimen de violencia, exceso de trabajo y deficiente alimentación. El resultado tenía que ser desnutrición y muerte y, con el tiempo, hasta pérdida del deseo de vivir en los pocos que iban quedando (Enciclopaedia Britannica, 15th Edition 1990, Macropedia, Vol. 22, p. 822).

Esto ocurrió así porque los virreinatos estaban diseñados con el casi exclusivo propósito de explotar al máximo y a como diera lugar, los recursos físicos y humanos de sus territorios. De esta manera, con aprobación de la corona (porque los beneficios extraídos iban a las arcas de la corte real española) aparecen las infames encomiendas y los obrajes, encubiertos sistemas para esclavizar, torturar y hasta asesinar impunemente a los nativos (indios, negros, mestizos).

Bajo este sistema ni pensar en que los amos del imperio español iban a estar interesados en educar a los esclavos. Por lo tanto, a la caída de los virreinatos y salida de los españoles, los pocos líderes del momento se encontraron con que el pueblo distaba mucho de estar preparado para asumir responsabilidades de gobierno. En América del Sur Simón Bolívar y José de San Martín, separadamente, vieron y comprendieron el inminente peligro, e hicieron todo lo posible por evitarlo. El plan de estos héroes era lo único que talvez hubiera podido cambiar nuestro terrible destino. Pero en medio del estruendo de la orgía caudillista que siguió, sus voces quedaron apagadas para siempre (Boletines No. 13 al 17).

El Darwinismo social y su más depurado elemento, el caudillo, asume ahora el protagonismo de lo que será la deprimente historia latinoamericana: semejante a una gigantesca marabunta humana los caudillos y sus huestes avanzaron incontenibles por todo el territorio, devorando, dividiendo y destruyendo cuanto encontraban a su paso, desde el extremo sur del continente hasta el extenso territorio de lo que en el norte era el Virreinato de Nueva España. En México, la más desarrollada región de dicho virreinato, los mexicanos no la vieron venir y la hecatombe nacional que siguió al grito del heroico cura Hidalgo, primer mártir de la independencia, fue inaudita, difícil de creer (vale la pena leer los boletines 18 al 20).

Claramente nuestros países no tenían los elementos humanos capacitados y de alto nivel que la administración de los mismos requería, ni siquiera lo mínimo como para mantener funcionando los viejos estamentos de la colonia. Pero lo que ocurrió en México por efecto del caudillaje, casi no puede creerse. De todas maneras hay que tener presente que la era de los caudillos aun no termina.