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miércoles, 29 de octubre de 2008

Boletìn No. 22: Resumen del Blog "Universidad Tercermundista" (I)

La universidad Tercermundista de los Maldonado (uTM), ese inútil y bochornoso conglomerado de individuos, galpones, corotos y edificios que se hace pasar por la Universidad de Carabobo, de nuevo se prepara, bajo la vigilancia y control de los viejos partidos políticos (principalmente Acción Democrática y Copei) para la cuadrienal pantomima de reelegirse asimisma (Boletín No. 1). También de nuevo presento mi candidatura uninominal al cargo de rector de la UC pero con carácter virtual por cuanto en vista de que no estoy en ánimo ni tengo el valor para transitar en campaña (como hice en el 2004) por los peligrosísimos predios de la uTM, desistí de llevar a cabo las formalidades requeridas por el Consejo Electoral. Sin embargo, la plétora de ideas que he acumulado en los últimos cuatro años (desde mi jubilación) pugna por salir y difundirse. El medio que he escogido para satisfacer esa necesidad es este blog (Boletín No. 2). También he decidido que a la hora del momento electoral y conteo subsecuente,

TODOS LOS VOTOS EN BLANCO QUE APAREZCAN SERÁN CONSIDERADOS Y COMPUTADOS POR MÌ COMO VOTOS A FAVOR DE MI CANDIDATURA AL CARGO DE RECTOR DE LA UC.

Es inevitable que en estas entregas se hagan críticas a las distintas labores del personal de la uTM, pero hago énfasis en que las mismas también apuntan a mi persona, por cuanto estoy claro en que el descomunal fracaso del ente, es el resultado de nuestra inferior y deficiente labor como docentes, como investigadores, como lideres y administradores y como estudiantes. Debe haber sus excepciones, pero son tan puntuales y aisladas que es como si no existieran (Boletín No. 3).

Por supuesto que la universidad Tercermundista de los Maldonado, usurpadora de la personería jurídica de la Universidad de Carabobo, categóricamente ha demostrado ser incapaz de cumplir con lo que le requiere la Ley de Universidades: en realidad este ente no produce, no crea, no inventa, no innova, no motiva ni contribuye a resolver ninguno de los terribles problemas nacionales. Mas bien empeora la situación nacional al graduar anualmente miles de profesionales y técnicos carentes de la necesaria capacidad y preparación. Para cubrir este espectacular fracaso y justificar su gigantesco presupuesto, la uTM mantiene un costoso aparataje publicitario donde falsamente asegura tener una alta productividad científica y tecnológica y ser una significativa influencia cultural y de servicios a las comunidades perimetrales y a toda la región central (Boletín No. 4).

En apoyo a la naturaleza politiquera de la institución y de la influencia de los partidos puntofijistas e izquierdistas en cuanto a nombramientos, ascensos, candidatos a direcciones, decanatos, rectorados y mucho más, existe una interesante referencia publicada mensualmente en el boletín de los jubilados bajo el título de “Mis Conversaciones con Pedrito”. Su autor es el Profesor José Botello Wilson, hombre que por su estrecha vinculación con la política partidista de la uTM y por las significativas prebendas y beneficios que mediante esta conexión ha obtenido, es un elemento estratégicamente situado para conocer y opinar sobre este tema. Aun cuando para nadie ha sido un secreto que existe una pesada ingerencia de los partidos en los asuntos administrativos (elecciones, nombramientos, doctorados honoris causa, manejo de presupuesto) y académicos (dictado de clase, nombramientos) del ente, estos escritos son de todas maneras interesantes, útiles y corroboratorios (Boletines No. 5 y 6).

La insolvencia académica de las instituciones de educación superior que año tras año gradúa a miles de profesionales y técnicos también insolventes en su preparación y conocimientos, impacta profundamente la vida de la nación: nos condena a vivir como pasivos eslabones intermediarios y revendedores de productos foráneos, porque la señalada y evidente discapacitaciòn teórico-práctica de nuestros profesionales y técnicos, impide el desarrollo de complejos industriales con la tecnología necesaria para transformar nuestra materia prima y convertirnos en exportadores de productos más complejos y elaborados. Por lo tanto nos vemos obligados a exportar toda nuestra materia prima para después importarla como productos con valor agregado. Este desastroso modelo económico es común a todos los países tercermundistas. A pesar de que el gran mantra de la vieja y desfasada izquierda es culpar de nuestros males tercermundistas al imperialismo, a la globalización, a Cristóbal Colón, a los españoles, a los conquistadores, etc., las verdaderas causas del desastre son internas, propias de nosotros. (Boletines No. 7, 8 y 9).

Por eso mismo también Latinoamérica ha sido un continente silencioso en lo científico y humanístico: En los últimos 516 años desde Cristóbal Colón, Latinoamérica no ha hecho ninguna contribución significativa en lo científico, tecnológico o cultural. Si partimos de la aceptada premisa de que en la especie humana no hay razas superiores a otras, y por lo tanto, todos estos grupos o conglomerados humanos tienen el mismo potencial de desarrollo, supervivencia y éxito social (Boletines No. 12), entonces resulta evidente que la incapacidad de nuestros profesionales y técnicos tiene que encontrarse en el sistema educativo. Específicamente en las universidades, (como la universidad Tercermundista de los Maldonado) todas las cuales disfuncionan de acuerdo a la ortodoxia operativa conocida como maldonadismo (Boletìn No. 9).

Otra consecuencia de la insolvencia académica de las instituciones de educación superior es la ausencia de líderes académicos y políticos. El vacío lo llenan los caudillos. Los caudillos académicos de Carabobo y Aragua son politiqueros entogados cuyo propósito supremo es el de retener, controlar y manejar, para beneficio de los miembros de su cofradía, el enorme presupuesto supuestamente asignado a la ahora difunta Universidad de Carabobo. La herramienta utilizada es la universidad Tercermundista de los Maldonado, la cual como ente usurpador de la personería de la UC, se acredita todos los beneficios teóricamente provistos para la UC. Esta estrategia es conocida como maldonadismo la cual (estrategia) simplemente es la expresión local del proceso conocido como Darwinismo social. El Darwinismo social es el gran mecanismo productor del tercermundismo nacional y latinoamericano. Su premisa central es la de que el fin justifica los medios, siendo el fin o finalidad en este caso, el monopolio del poder y los recursos en manos del caudillo.

Es muy importante señalar que en los países donde la cultura ciudadana se inclina por el respeto a la ley, el Darwinismo social y el caudillismo son en gran medida neutralizados. Por el contrario, en nuestros países, carentes de esa cultura ciudadana que predispone al apego a la ley, el Darwinismo social y el caudillismo toman control del país y sus instituciones.

El anterior señalamiento es crítico pues permite comprender la profunda lógica del pensamiento político de Bolívar y de San Martín. En particular, el Proyecto Bolivariano de gobierno propuesto por El Libertador al Congreso de Angostura, casi doscientos años atrás, pareciera ser en este momento, más relevante que nunca. (Boletines No. 10, 11 y 12)

jueves, 23 de octubre de 2008

Boletin No.19: La Era de los Caudillos y el Tercermundismo (III)

El resto de los personajes de la independencia y post independencia, fueron caudillos de la peor o mejor calaña, ignorantes, violentos e inescrupulosos en su afán de poder y totalmente desinteresados en el bienestar de la miserable y empobrecida población indígena. Así entonces, las “guerras” contra el coloniaje español que iniciara Hidalgo, habrían de ser una cadena de levantamientos, saqueos, fusilados, pactos, cuartelazos y asonadas, ataques, avances y retiradas que mantuvieron a la nación en vilo, sin que durante todo ese tiempo Sinceramente que el famoso valor macho supuestamente demostrado por los charros encaramados sobre un muro bailando al son de La Cucaracha, bajo fuego cerrado enemigo, resultó mas bien ser una entelequia del cine mexicano de la década de los cincuenta.

La verdad es que en 1835, los norteamericanos, comandados por el general Zachary Taylor a plomazo limpio corrieron y capturaron al famoso General Antonio López de Santa Anna (entonces presidente de México) cuando este amenazaba Texas (que solicitaba su autonomía). Creyendo que sería fusilado en vista de las atrocidades cometidas por el ejército mexicano en territorio tejano (fusilando prisioneros, asolando los campos e incendiando poblaciones) Santa Anna a cambio de su libertad accedió a no interferir con los deseos de Texas reconociendo su independencia.

En 1838 los franceses desembarcaron tropas en Veracruz exigiendo que México indemnizara a un panadero francés por pérdidas sufridas durante uno de los cuartelazos. Santa Anna salió al frente del ejército mexicano para repeler el ataque pero en el enfrentamiento (la llamada Guerra de los Pasteles) no solo salió derrotado sino que perdió la pierna izquierda. México capituló y pagó una indemnización de 600.000 pesos.

Ahora México decide que va a recuperar Texas (por la fuerza) y por razones incomprensibles, de nuevo ponen al General Santa Anna al frente de sus tropas. El ejército norteamericano, numéricamente inferior (Taylor con 4,700 soldados novatos contra 15,000 soldados de Santa Anna) a plomazo limpio detiene a Santa Anna (La batalla de Buena Vista) y el General Zachary Taylor captura una considerable extensión de terreno. Como consecuencia, el Presidente Herrera de México es depuesto (1847) tras la Revolución de Guadalajara y su líder, Gómez Farías se hace con la presidencia. Pero Santa Anna le da cuartelazo y se instala como nuevo presidente. Los norteamericanos al mando del General Winfield Scott para provocar invaden y toman Veracruz. Santa Anna, que parece no escarmentar, sale a su encuentro a la cabeza de un ejército, cuidando que este sea mucho más numeroso. Esto lo impulsa a jurar que empujará a los norteamericanos hasta la misma capital de la Unión (Washington D.C.) en donde, en los términos que él escoja, obligará al Presidente Polk a firmar un nuevo tratado de paz.

Desafortunadamente las cosas no se dan de esa manera. El General Santa Anna es derrotado otra vez y obligado a replegarse precipitadamente hasta el punto que el 14 de septiembre de 1847 las tropas norteamericanas entran y capturan la ciudad de México. Santa Anna huye al exilio. El nuevo gobierno mexicano, el de Paredes Arrillaga, que mediante golpe de estado se había apoderado del gobierno (y se proclamaba Rey de México) se ve ahora obligado a firmar la rendición.

Pero Su Majestad Arrillaga también tuvo que firmar un tratado mediante el cual México cedía a los Estados Unidos de Norteamérica un poco más de la mitad de su territorio (¡dos millones de Km2!). De esta masiva extensión de terreno, además del estado de Texas, habrían de surgir los estados de California, Nevada, Utah, Arizona, New Mexico y parte de Colorado. Por su parte los Estados Unidos de Norteamérica le pagarían a México 15 millones de dólares en compensación y magnánimamente se olvidarían de un reclamo por daños y perjuicios de 3.5 millones de dólares que habían hecho los residentes de Texas (Stella González, Carmen Blázquez, Historia de México. Panorama Editorial 1980, pp.74-109)

A todas estas y mientras los comisionados de ambos países terminaban de ultimar los detalles finales del texto del tratado de cesión, un humilde trabajador norteamericano, abriendo un canal de agua para un molino en el sitio llamado American Fork, en California, encontraba entre las rocas y arenas, un curioso guijarro amarillo. El objeto fue llevado a Monterrey, que a más de 100 Km de distancia era la ciudad más cercana. Todos discutían sobre si era oro o talvez algún otro mineral, hasta que un caballero poniendo la piedra sobre el mango de su bastón, que era de oro, retó a los presentes a encontrar alguna diferencia entre ambos. Era el año de 1848 y la fiebre del oro de California, que movilizaría a cientos de miles a través del continente y de la inmensidad de los océanos estaba a punto de comenzar (Walter Colton, The Gold Fever Reaches Monterey, en Commager & Nevins, Witness to America. Barnes & Noble, 1996, p. 555).

Entre toda esa cantidad de aventureros, forajidos y pioneros se encontraba Don Mariano Galindo, su esposa Micaela Flores de Galindo y por lo menos dos hijas, Soledad y Rita. Probablemente habían llegado navegando desde el Perú. Don Mariano era médico y es razonable deducir que de esa manera había levantado su fortuna, dada la gran demanda existente. Se hizo dueño de una hacienda y todo parecía marchar de maravillas hasta que Soledad fue preñada por uno de los peones del lugar. Ambos o ella sola huyó a México (San Caralampio, Chiapas) donde nació su hijo Reynaldo Galindo. Allí la encuentra Rafael Meza y de esa relación nace Rafael Galindo (mi abuelo paterno). Meza por supuesto se desaparece del cuadro familiar y el jóven Rafael tras laborar intensamente como peón en la finca de un señor español, asciende a capataz de los peones logrando reunir suficiente dinero (era abstemio) como para viajar a Huehuetenango (Guatemala) donde su hermano Reynaldo estaba teniendo algún éxito comerciando con telas y adminículos de campo que traía de Chiapas. Rafael conoce y se casa con Ceferina, una extraordinaria mujer india del pueblo y juntos procrean seis vástagos (3 hembras y 3 varones) uno de los cuales, Horacio Galindo, fue mi padre.

Boletin No.18: La Era de los Caudillos y el Tercermundismo (II)

Los caudillos son la célula fundamental, el elemento más depurado y precioso del Darwinismo Social. Los caudillos de la era independentista y de nuestros tiempos, no estaban ni están allí para redimir a los oprimidos ni para rescatar a los pobres. Su único propósito era (es) hacerse del poder y de cualquier recurso disponible para su beneficio y provecho personal. Los gauchos, la indiada, los negros, los criollos y mestizos, los charros, los zambos, y pardos, en fin, los pobres y desposeídos del continente eran tomados en cuenta solo para ser usados como carne de cañón y para formar harapientos y mal nutridos grupos de combate que más que ejércitos eran jaurías humanas hambrientas lanzadas al pillaje y destrucción de cualquier comarca por donde se movilizaban. En esos tiempos esa era la situación, desde el Río Grande hasta la Tierra del Fuego.

Hemos analizado algunos aspectos de lo que ocurría en América del Sur. En el Norte, la independencia de México también transcurrió bajo el control de un enorme contingente de caudillos. Sin embargo México es el país que más caro ha pagado como consecuencia directa de las acciones de estos.

De todo el enorme grupo de actores de la independencia mexicana, solo tres personajes tuvieron algún tipo de agenda de reivindicación social para las masas indígenas. Uno de ellos fue el cura Miguel Hidalgo nacido en Guanajuato (1753), el que se alzó en Dolores donde el 16 de septiembre de 1810 declaró la independencia de México (que entonces era parte principalísima del Virreinato de Nueva España). Además decretó la entrega de tierras cultivables a los indios y la abolición de la esclavitud. Desafortunadamente no pudo impedir que sus empobrecidas y salvajes tropas saquearan todo cuanto encontraban a su paso. Aun así lograron llegar y sitiar la misma capital del virreinato. Inexplicablemente Hidalgo dio marcha atrás y habiendo sido traicionado por uno de sus compañeros (Ignacio Elizondo) fue capturado y fusilado (1811).

José María Morelos, sacerdote como Hidalgo y compañero de este, continuó la lucha de manera brillante. Comprendió la necesidad de sustituir las chusmas indisciplinadas de Hidalgo, por ejércitos poco numerosos pero ordenados y sobre todo, convenientemente armados. Su ejército no pasó de 6000 hombres pero con él, realizó las campañas más notables del movimiento emancipador. En el Acta de la Independencia (1813) quedaron plasmadas sus ideas: Separación de España y de cualquier otro gobierno o monarquía, soberanía popular, separación de poderes, igualdad ante la ley, respeto a la propiedad, abolición de la tortura, abolición de castas y de la esclavitud. Con ello Morelos se reveló como genio militar y reformador político y social.

Morelos fue derrotado por las tropas españolas en Tehuacán y fusilado por orden de Agustín de Iturbide, en ese entonces jefe realista a las órdenes del virrey de la Nueva España. La muerte de Morelos inicia la etapa de decadencia del movimiento insurgente.

El otro personaje fue Benito Juárez, abogado ilustre y hombre íntegro e impecablemente honesto (cualidad excepcional y rara en los medios políticos y económicos en general) creador de leyes para la igualdad jurídica de los indios, el derecho a la tierra, la libertad de cultos y la separación del estado de la entonce poderosa Iglesia Católica. Fue presidente de México y líder de la llamada segunda independencia (esta vez de Francia). Fue reelecto presidente por segunda vez y hubiera sido derrocado y fusilado (como era la costumbre) por el General Porfirio Díaz si no hubiera sido que tuvo la suerte de morir de un infarto cardíaco antes de la llegada del caudillo. Porfirio Díaz se había alzado al grito de “no reelección” que asumió como lema, pero naturalmente al conquistar el poder, se olvidó del principio reeligiéndose siete veces. Su estadía en el poder se extendió a lo largo de 35 años (el Porfiriato, 1876-1911).