Està màs que maduro y hasta sobrepasado tambièn, el momento de enfrentar la verdad. Porque es que estamos rondando el borde del abismo, el cual es mas bien un agujero negro en el sentido de que si nos arrastra pasado su horizonte de eventos, el retorno es imposible y nuestra miseria se harìa irreversible.
En el boletìn anterior quedò sentada la premisa de que este tercermundismo nuestro, no puede ser atribuido a factores externos. El mito del Gran Robo de los Conquistadores y el no menos mìtico Gran Latrocinio Imperialista son ambos, cuentos mentirosos inventados por nuestros incapaces y corruptos polìticos con el propòsito de ocultar su fracaso y poder continuar medrando a nuestras expensas. Porque segùn estos sinverguenzas, hasta que España no nos devuelva el oro, la plata y los diamantes (que ciertamente tomò de nosotros a cambio de baratijas) en su forma bruta o en cash (en US$ no BsF please!) màs la correspondiente y adecuada compensaciòn (que incluye los intereses generados por estos tesoros en los ùltimos 500 años) no serà posible salir de esta pobreza. Por otro lado, para asegurar nuestra prosperidad, libertad y felicidad, dicen estos mismos demagogos, habrà primero que destruir (con las armas si necesario) al Imperio Yanqui.
Las siguientes premisas se presentan como elementos autoevidentes en cuanto al tercermundismo, su causa y relaciòn con el primermundismo:
- El èxito econòmico de los paìses del primer mundo reside en su capacidad para transformar materia prima (petroleo, hierro, sìlicatos, oro, uranio y otros que en su mayorìa compran a paìses tercermundistas) en productos terminales cuyo valor puede superar hasta en cientos o aun millones de veces el valor monetario de la materia prima utilizada en su construcciòn (por ejemplo, comparar el costo del sìlice o silicatos naturales con el de un chip electrònico cuya base es el silicio).
- Esto lo logran mediante el esfuerzo, la creatividad, la disciplina, el ingenio y la capacidad superior de su elite laboral y la de sus profesionales y tècnicos.
- Muchos paìses, probablemente la mayorìa de paìses del primer mundo, son ricos y pròsperos, a pesar de que tienen que importar casi toda la materia prima que utilizan (por ejemplo Japòn, Corea del Sur, Taiwàn).
- Los paìses tercermundistas, no tienen la capacidad de transformar su materia prima en productos elaborados terminales (con valor agregado) porque carecen de profesionales y tècnicos con la preparaciòn, vocaciòn, ingenio y creatividad para hacerlo.
- Los paìses tercermundistas venden materia prima y despuès la compran transformada en productos terminales con valor agregado, pagando una diferencia de precio altìsima en relaciòn con el ingreso obtenido por la venta de la materia prima en bruto.
- La mayor parte de la materia prima que exportan los paises tercermundista es material natural no renovable.

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